-330ml de nata líquida para montar
-350g de leche condesada
-3cdas de queso Philadelphia
-Galletas
-Mantequilla
-Mermelada de fresa
Preparación
Primero deja en el congelador la nata un rato para que se enfrie y sea más fácil montarla. Viértela en un bol y móntala, cuando tenga una consistencia un poco más sólida echa poco a poco sin dejar de batir la leche condesada. Ya tenemos lista la base de helado, a esta crema le podemos añadir lo que queramos para crear el helado que más nos guste, como galletas Oreo, trozos de brownies, esencia de vainilla y colorante, chocolate, caramelo...
En mi caso he hecho helado de tarta de queso, para ello, a la base le he añadido tres cucharadas de queso para untar y lo he batido hasta que quedase totalmente incorporado.
Como las tartas de queso llevan una base de galleta, he triturado unas cuantas de galletas y le he añadido un poco de mantequilla, lo removí bien en un bol, con un vaso aplasté la masa de galleta para que quedase compacta y la metí un ratito en la nevera.
En un bol echamos los trozos de base de galleta, le añadimos la crema de helado y removemos con cuidado de no destrozas la galleta.
Lo metemos en el congelador unas horas, removiendo de vez en cuando para que no quede totalmente congelado, y ya tenemos nuestro helado listo.
Si a la hora de servir está muy congelado dejamos reposar un poco.